Qué revisar al comprar un coche de segunda mano (checklist)
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Un coche de segunda mano puede ser la mejor compra de tu vida o una ruina con ruedas. La diferencia entre una cosa y otra casi nunca está en la suerte: está en lo que revisas antes de pagar. Un usado bien comprado te ahorra miles de euros frente a un coche nuevo; uno mal comprado puede costarte en averías más de lo que te ahorraste. Y para un conductor novel, que probablemente compra usado precisamente para gastar menos, llevarse una sorpresa cara en forma de avería justo después de comprar es el peor de los escenarios. Revisar bien es, literalmente, proteger el ahorro que te llevó a elegir un usado.
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Checklist: ¿compro este coche usado?
Marca cada punto mientras inspeccionas el coche. Si algo falla, piénsalo dos veces antes de pagar.
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Lista orientativa. Ante la duda, una revisión precompra en un taller independiente (50–90 €) puede ahorrarte miles.
La buena noticia es que no necesitas ser mecánico para comprar con cabeza. Necesitas un método. En esta guía tienes la checklist completa: qué documentación pedir, cómo usar el informe de la DGT, qué mirar en la mecánica, cómo detectar un kilometraje manipulado y qué comprobar para no heredar deudas. Acompáñala de una regla de oro: ante una duda seria que no se aclare, no compres. Habrá otros coches, pero el dinero perdido en una mala compra no vuelve. Tiempo de lectura: 9 minutos.
Antes de ir a verlo: la documentación
Antes de quedar para ver el coche, pide al vendedor los datos básicos y prepara la documentación que deberías revisar:
- Permiso de circulación y ficha técnica (con las ITV pasadas y al día).
- Historial de mantenimiento: facturas y libro de revisiones. Un coche con historial es un coche que ha sido cuidado.
- DNI del titular, para comprobar que quien vende es quien figura como propietario.
Si el vendedor pone pegas para enseñar la documentación o el coche no está a su nombre sin una explicación razonable, es una primera señal de alerta. La transparencia documental es el primer filtro.
Comprueba también que la ITV esté en vigor y mira la fecha de la próxima: un coche al que le toca ITV en breve puede darte un gasto inmediato (y un susto si no la pasa). Pequeños detalles como este te dan argumentos para negociar o para descartar.
El informe de vehículo de la DGT
Este es el paso que más disgustos evita y el que más gente se salta. Por unos pocos euros, la DGT emite un informe de vehículo a partir de la matrícula con información clave: titulares que ha tenido, cargas y embargos, historial de ITV y kilometraje registrado en cada inspección.
Con ese informe en la mano vas a la cita sabiendo ya mucho del coche. Si los datos oficiales no cuadran con lo que te dicen, no sigas adelante sin una explicación convincente.
Llevar el informe también te da ventaja en la negociación: demuestras al vendedor que vas en serio y que conoces el historial real del coche. Un comprador informado recibe menos intentos de colocarle un coche con problemas.
La revisión mecánica básica
No hace falta ser experto para detectar las señales más comunes. Con el coche parado y en frío, revisa:
- Carrocería: busca diferencias de tono en la pintura, juntas mal alineadas o tornillos repintados (señales de un golpe reparado).
- Óxido: mira bajos, pasos de rueda y bordes de las puertas.
- Neumáticos: desgaste uniforme (un desgaste irregular indica problemas de dirección o suspensión) y profundidad suficiente.
- Frenos: discos sin surcos profundos; pídele al vendedor que no haya usado el coche justo antes, para verlo en frío.
- Niveles y fugas: aceite, refrigerante y manchas bajo el coche.
- Motor en frío: que arranque a la primera, sin humos extraños ni ruidos metálicos.
Su reemplazo es caro, así que neumáticos, frenos y embrague merecen una mirada especial: si están al límite, úsalo para negociar el precio o descártalo.
Un consejo: revisa el coche de día y con buena luz, y nunca bajo la lluvia, que disimula arañazos y abolladuras. Y tómate tu tiempo; si el vendedor te mete prisa para que no mires con calma, pregúntate por qué.
El kilometraje: cómo detectar manipulación
El kilometraje manipulado es uno de los fraudes más comunes en el coche usado. Para detectarlo, cruza tres fuentes:
- El cuentakilómetros del coche.
- El historial de ITV (el informe de la DGT recoge lecturas en cada inspección).
- El historial de mantenimiento (las facturas suelen anotar los kilómetros).
Si esas cifras no siguen una progresión coherente, algo no encaja. Además, fíjate en el desgaste real: un volante pulido, unos pedales muy gastados o un asiento hundido no cuadran con un coche de “pocos kilómetros”.
Ten en cuenta que un kilometraje alto no es necesariamente malo si el coche está bien mantenido: muchos kilómetros de autovía desgastan menos que pocos de ciudad con arranques y paradas constantes. Lo preocupante no es el número en sí, sino que no cuadre o que esconda un mantenimiento descuidado.
La prueba de conducción: qué notar al volante
Nunca compres un coche sin conducirlo, y hazlo prestando atención. En marcha, fíjate en:
- Arranque y ralentí: que arranque sin esfuerzo y se mantenga estable, sin vibraciones raras.
- Dirección: que el coche vaya recto al aflojar el volante y que no haya holguras ni ruidos al girar.
- Frenos: que frenen rectos, sin tirones a un lado ni vibraciones en el pedal.
- Cambio: que las marchas entren suaves; en un manual, que el embrague no patine ni haga ruidos.
- Ruidos: baja la radio y escucha. Golpeteos, chirridos o silbidos al acelerar o en baches son pistas.
- Testigos del cuadro: que no quede ninguna luz de avería encendida tras arrancar.
Conduce un rato variado si puedes: ciudad y un tramo a más velocidad. Muchos problemas solo aparecen en caliente o por encima de cierta velocidad.
Cargas, multas y deudas pendientes
Un coche puede arrastrar cargas (por ejemplo, estar pendiente de pago de una financiación), embargos o impedimentos para la transferencia. El informe de la DGT te avisa de ello.
La regla es simple: no compres un coche que no esté libre de cargas. Si tiene una reserva de dominio por una financiación sin terminar, exige que se cancele antes de pagar. Comprar con prisas un coche con deudas puede dejarte sin poder ponerlo a tu nombre.
La checklist completa
Reúne todo en una lista que puedas llevar el día de la cita:
| Qué revisar | Por qué importa |
|---|---|
| Informe de vehículo de la DGT | Titulares, cargas, ITV y kilometraje oficiales |
| Documentación y titularidad | Que venda quien es el dueño y esté todo en regla |
| Historial de mantenimiento | Demuestra que el coche ha sido cuidado |
| Kilometraje coherente | Detecta manipulaciones |
| Carrocería y óxido | Señales de golpes o mal estado |
| Neumáticos, frenos y embrague | Su reemplazo es caro |
| Cargas y deudas | Evitas heredar problemas y no poder transferirlo |
| ITV en vigor | Evita gastos y sorpresas inmediatas |
Usa lo que encuentres para negociar
Revisar no sirve solo para descartar coches malos: también para pagar menos por uno bueno. Si los neumáticos están al límite, si toca una correa de distribución pronto o si la ITV está a punto de caducar, son gastos reales que puedes descontar del precio.
Llega con los datos y plantéalo con tranquilidad: “el coche me interesa, pero los neumáticos son un gasto inmediato de varios cientos de euros”. Un vendedor razonable lo entenderá. Y si no acepta ninguna pega real, siempre te queda la mejor herramienta de negociación: estar dispuesto a marcharte.
Llévalo a un taller: la mejor inversión
Si no entiendes de mecánica —que es lo normal—, hay un truco que vale por toda esta guía: lleva el coche a un taller de confianza para una revisión previa a la compra. Cuesta poco comparado con el precio del coche y un mecánico verá en diez minutos lo que tú no verías nunca.
Buenas señales
- Historial de mantenimiento completo y al día
- Informe de la DGT limpio, sin cargas
- Kilometraje coherente entre todas las fuentes
- El vendedor te deja revisarlo y llevarlo al taller
Señales de alarma
- Documentación incompleta o coche a nombre de otro
- Kilometraje que no cuadra con el desgaste
- Prisas, presión para pagar señal o no dejar revisarlo
- Cargas, embargos o ITV caducada
Si el vendedor se niega a que un taller lo revise, esa negativa ya es una respuesta. Un particular honesto no tiene nada que esconder. Y si compras a un profesional, pregunta por la garantía: una empresa está obligada a ofrecerte una garantía legal mínima, algo que un particular no proporciona.
Cuando tengas el coche elegido y revisado, te quedan los trámites: cambio de titularidad, ITV e impuesto de circulación. Los vemos paso a paso en trámites tras comprar un coche. Y si todavía dudas entre usado y nuevo, lo comparamos en coche nuevo o de segunda mano para un novel. Para el panorama completo, vuelve a la guía para elegir tu primer coche.
En resumen
- Revisa antes de pagar: la diferencia entre una buena compra y una ruina está en lo que compruebas.
- Pide el informe de vehículo de la DGT: cargas, ITV y kilometraje oficiales por unos pocos euros.
- Cruza el kilometraje entre cuentakilómetros, ITV y mantenimiento, y revisa carrocería, neumáticos y frenos.
- No compres con cargas pendientes y, si puedes, lleva el coche a un taller antes de cerrar el trato.
¿Listo para dar el paso? Repasa los trámites tras comprar un coche para no dejarte nada.
Preguntas frecuentes
¿Qué es lo primero que debo revisar al comprar un coche usado?
Antes incluso de verlo, pide un informe de vehículo a la DGT con la matrícula: te dice titulares, cargas, kilometraje en ITV y posibles impedimentos. Si ahí ya hay banderas rojas (deudas, embargos, datos que no cuadran), te ahorras el viaje. Si todo cuadra, pasas a la revisión física y mecánica.
¿Cómo sé si el kilometraje es real?
Compara el cuentakilómetros con el historial de ITV y el de mantenimiento, que registran lecturas en distintas fechas. Un desgaste de pedales, volante y asiento impropio del kilometraje declarado también es una señal. Si los números no cuadran o el coche parece más usado de lo que marca, desconfía.
¿Qué es el informe de vehículo de la DGT y cuánto cuesta?
Es un informe oficial que la DGT emite sobre un vehículo a partir de su matrícula, con datos como titulares, cargas, historial de ITV y kilometraje registrado. Tiene un coste bajo (unos pocos euros) y es una de las mejores inversiones antes de comprar un usado.
¿Puedo heredar las multas o deudas del coche?
Las cargas y embargos sobre el vehículo pueden impedir la transferencia o complicarte la vida si compras sin comprobarlas. Por eso conviene revisar el informe de la DGT y exigir que el coche esté libre de cargas antes de pagar. Nunca compres un coche con deudas pendientes sin aclararlas.
¿Merece la pena llevar el coche a un taller antes de comprarlo?
Casi siempre sí. Una revisión previa a la compra en un taller de confianza cuesta poco comparado con el precio del coche y puede detectar problemas caros que tú no verías. Es la mejor forma de comprar con tranquilidad, sobre todo si no entiendes de mecánica.
Fuentes y referencias
¿Quieres la visión completa? Lee la guía principal: Cómo elegir tu primer coche tras sacarte el carnet.
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