Terceros, terceros ampliado o todo riesgo: cuál elegir
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Llegas a la web de una aseguradora, eliges tu coche y aparece la pregunta que bloquea a casi todo el mundo: ¿terceros, terceros ampliado o todo riesgo? Las tres suenan parecidas, los precios bailan cientos de euros y nadie te explica con claridad qué cubre cada una. Y no es un matiz menor: para el mismo coche, un todo riesgo puede costar el doble o el triple que un seguro a terceros.
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Terceros
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Terceros ampliado
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Todo riesgo c/ franquicia
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Nuestra recomendación: —
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Elegir mal tiene doble coste: pagar de más por garantías que no necesitas, o quedarte corto y descubrirlo el peor día. En esta guía vas a ver, sin jerga, qué cubre exactamente cada modalidad, cuándo te conviene y cómo decidir según el valor de tu coche y tu presupuesto, para no pagar de más ni quedarte sin protección siendo conductor novel. Tiempo de lectura: 9 minutos.
Las tres modalidades, explicadas sin rodeos
Antes de comparar precios conviene tener claro qué hay detrás de cada nombre. En realidad todas parten de lo mismo —el seguro obligatorio— y van sumando garantías:
- Terceros (responsabilidad civil): el mínimo legal. Cubre los daños que causas a los demás, nunca los tuyos.
- Terceros ampliado: el terceros de siempre más extras muy útiles, como lunas, robo e incendio.
- Todo riesgo: cubre prácticamente todo, incluidos los daños de tu propio coche aunque el accidente sea culpa tuya.
Esta tabla resume qué incluye cada modalidad de forma general (cada compañía tiene matices en su condicionado):
| Cobertura | Terceros | Terceros ampliado | Todo riesgo |
|---|---|---|---|
| Daños a terceros (obligatorio por ley) | Incluido | Incluido | Incluido |
| Defensa jurídica y reclamación de daños | Incluido | Incluido | Incluido |
| Asistencia en carretera | Opcional | Habitual | Incluido |
| Rotura de lunas | No incluido | Incluido | Incluido |
| Robo e incendio | No incluido | Incluido | Incluido |
| Fenómenos atmosféricos | No incluido | Incluido | Incluido |
| Daños a tu coche por tu culpa | No incluido | No incluido | Incluido |
Seguro a terceros: cuándo es suficiente
El seguro a terceros es la responsabilidad civil obligatoria: la exige la ley para cualquier vehículo a motor que circule por España. Cubre los daños que provocas a otras personas y a sus bienes, pero no repara tu coche ni te cubre a ti como conductor culpable.
Dentro del terceros hay matices importantes. El “terceros básico” suele incluir solo la responsabilidad civil y la defensa jurídica; muchas compañías ofrecen un “terceros con extras” que añade, por ejemplo, asistencia en carretera o el seguro del conductor por poco más. Para un novel, esas dos garantías marcan la diferencia entre un seguro que te deja tirado y uno que responde.
El seguro del conductor merece una mención aparte. Cubre tus propias lesiones aunque el accidente sea culpa tuya, y es una de las garantías más infravaloradas justo por quien más la necesita: un conductor joven y con poca experiencia. Comprueba si tu terceros lo incluye y con qué capital; a veces se contrata por unos pocos euros al año y puede ser la diferencia más importante de toda la póliza.
El terceros encaja sobre todo en coches de poco valor venal —los que valen poco en el mercado de segunda mano— y en quien hace pocos kilómetros. Si tu coche vale 2.000 €, no tiene sentido pagar por reparar sus chapas: en caso de siniestro grave, el coche se considera siniestro total y se indemniza por su valor, que es bajo.
Terceros ampliado: el equilibrio para un primer coche
El terceros ampliado es el terceros de toda la vida más un paquete de garantías que cubren los percances más frecuentes sin entrar en los daños de tu propia culpa: normalmente rotura de lunas, robo, incendio y daños por fenómenos atmosféricos (pedrisco, inundación, caída de ramas).
Para un primer coche de valor medio suele ser el punto dulce: cuesta bastante menos que un todo riesgo y te cubre justo aquello que más probabilidades tiene de pasarte y que más caro saldría de tu bolsillo.
Eso sí, conviene tener clara su frontera: el terceros ampliado no cubre los daños de tu propio coche cuando el accidente es culpa tuya. Si te empotras tú solo contra un bordillo, esa reparación corre de tu cuenta. Para cubrir también esos casos hay que dar el salto al todo riesgo.
Si tu coche vale entre unos 3.000 y 8.000 euros, el terceros ampliado casi siempre gana la partida: pagas un poco más que por un terceros básico, pero te quitas de encima los sustos más comunes.
Todo riesgo y todo riesgo con franquicia
El todo riesgo cubre también los daños de tu propio coche, aunque el accidente sea culpa tuya: un golpe contra una farola, un roce al aparcar o un siniestro en el que tú eres el responsable. Es la cobertura más completa y, lógicamente, la más cara.
Existen dos variantes:
- Todo riesgo sin franquicia: la aseguradora paga la totalidad de cada reparación. La prima es más alta.
- Todo riesgo con franquicia: tú asumes una cantidad fija por siniestro (por ejemplo, 300 €) y la compañía paga el resto. A cambio, la prima anual baja de forma notable.
El todo riesgo compensa si…
- Tu coche es nuevo o tiene menos de 4-5 años
- Lo estás financiando y aún debes dinero por él
- Es un vehículo de valor alto o caro de reparar
- Un golpe imprevisto te descuadraría el presupuesto
El todo riesgo NO compensa si…
- Tu coche tiene poco valor venal (la indemnización sería baja)
- La prima del todo riesgo se come tu margen mensual
- Es un coche antiguo que piensas cambiar pronto
- Apenas usas el coche y el riesgo es bajo
La franquicia es una buena forma de disfrutar de la tranquilidad del todo riesgo pagando menos, siempre que tengas algo de ahorro para asumir esa parte y no pienses dar parte por cada arañazo.
Un ejemplo rápido lo aclara. Imagina un todo riesgo con una franquicia de 300 €. Si sufres un golpe con 1.200 € de daños, tú pagas 300 € y la aseguradora se hace cargo de los 900 € restantes. Pero si el daño es de 250 €, no llega a la franquicia: lo pagas entero tú y, además, no interesa dar parte por una cantidad tan pequeña. La franquicia, por tanto, te conviene para los sustos grandes, no para los roces de aparcamiento.
Hay un caso en el que el todo riesgo deja de ser opcional: si financias el coche, la entidad puede exigirte un todo riesgo mientras dure el préstamo, porque el vehículo respalda la deuda. Tenlo en cuenta al calcular la cuota mensual real, porque el seguro forma parte del coste de tener coche. Si todavía estás decidiendo cómo pagarlo, lo vemos en la guía de cómo financiar tu primer coche siendo joven.
Cómo elegir según el valor de tu coche
Si tuvieras que quedarte con una sola idea, sería esta: la modalidad correcta depende sobre todo del valor de tu coche. Cuanto más vale, más sentido tiene proteger el propio vehículo; cuanto menos, menos compensa pagar por ello.
| Valor de tu coche | Modalidad que suele encajar | Por qué |
|---|---|---|
| Menos de 3.000 € | Terceros (o ampliado básico) | Un todo riesgo casi nunca compensa: la indemnización iría ligada al valor venal |
| 3.000 - 8.000 € | Terceros ampliado | Cubre lunas, robo e incendio sin disparar la prima |
| Más de 8.000 € o financiado | Todo riesgo (con franquicia) | Proteges una inversión alta o un coche que aún estás pagando |
Ten en cuenta que el valor que importa no es lo que pagaste, sino el valor venal: lo que vale el coche hoy en el mercado. Un utilitario que costó 14.000 € nuevo puede valer 5.000 € a los siete años, y la indemnización por siniestro total se calcula sobre esa cifra, no sobre la de origen.
Para decidir en cinco minutos, hazte tres preguntas: cuánto vale hoy tu coche, cuánto te dolería pagar una reparación de tu bolsillo y cuánto margen tienes en el presupuesto mensual. Si el coche vale poco y una reparación no te arruinaría, tira de terceros o terceros ampliado. Si el coche es nuevo, caro o financiado y un golpe te descuadraría, el todo riesgo con franquicia te dará tranquilidad sin disparar el recibo.
El precio que te darán por cada modalidad depende además de tu perfil como novel. Si quieres entender por qué pagas más que un conductor con experiencia y cuánto margen real tienes, lo desarrollamos en nuestra guía sobre cuánto sube el seguro siendo conductor novel. Y si todavía estás repasando conceptos básicos de coberturas, franquicias y trucos para pagar menos, vuelve a la guía del seguro de coche para conductor novel, que reúne todo el panorama.
Errores al elegir la cobertura
La modalidad no es una decisión para toda la vida: revísala en cada renovación. Lo lógico es ir bajando de cobertura a medida que el coche envejece y pierde valor, y aprovechar para comparar precios antes de renovar.
En resumen
- El terceros es el mínimo legal: cubre a los demás, nunca tu coche. Encaja en vehículos de poco valor.
- El terceros ampliado añade lunas, robo, incendio y fenómenos atmosféricos: el equilibrio ideal para un primer coche de valor medio.
- El todo riesgo cubre también tus daños; compensa en coches nuevos, financiados o de valor alto, y la franquicia te ayuda a abaratarlo.
- Decide sobre todo por el valor venal del coche y revisa la modalidad cada año.
¿Aún tienes dudas sobre coberturas, franquicias o cómo bajar la prima siendo joven? Tienes el panorama completo en la guía del seguro de coche para conductor novel.
Preguntas frecuentes
¿Qué cubre exactamente un seguro a terceros?
El seguro a terceros (responsabilidad civil) cubre los daños que tú causas a otras personas y a sus bienes: el coche al que golpeas, sus ocupantes o el mobiliario urbano. Es el mínimo legal obligatorio en España. No cubre los daños de tu propio coche ni tus lesiones si el accidente es culpa tuya.
¿Merece la pena el todo riesgo para un coche de segunda mano?
Depende de su valor. Si el coche vale poco, el todo riesgo rara vez compensa, porque en caso de siniestro total te indemnizan por el valor venal del vehículo, no por lo que pagaste de prima. Para un usado de valor medio, el terceros ampliado suele ser la opción más sensata.
¿Qué es el todo riesgo con franquicia?
Es un todo riesgo en el que tú asumes una cantidad fija (la franquicia) en cada siniestro y la aseguradora paga el resto. A cambio de pagar esa parte, la prima anual baja. Compensa si tienes algo de ahorro para imprevistos y no piensas dar parte por arañazos pequeños.
¿El terceros ampliado cubre el robo del coche?
Sí. El terceros ampliado añade al terceros básico garantías como robo, incendio, rotura de lunas y daños por fenómenos atmosféricos. Por eso suele ser el punto de equilibrio entre precio y tranquilidad para un primer coche de valor medio.
¿Puedo cambiar de todo riesgo a terceros más adelante?
Sí. Lo habitual es contratar todo riesgo cuando el coche es nuevo o está financiado y rebajar la cobertura a terceros ampliado o terceros según pierde valor con los años. Puedes ajustar la modalidad en cada renovación; recuerda comparar antes de renovar.
Fuentes y referencias
¿Quieres la visión completa? Lee la guía principal: Seguro de coche para conductor novel: guía definitiva.
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